domingo, 3 de marzo de 2013

IV Congreso del PRT


Los días 25 y 26 de febrero de 1968, el Partido Revolucionario de los Trabajadores realizaba si IV Congreso.
entre las resoluciones de dicho congreso podemos mencionar:

*El carácter continental de la revolución (en oposición a la idea de Stalin de la revolución en un solo país)
*El carácter antiimperialista y socialista (es decir permanente) de la revolución en Argentina.
*La condición obrera y popular de la revolución, donde el sujeto revolucionario es el proletariado industrial y sus aliados son la pequeña burguesía urbana y el campesinado pobre.
*La contradicción principal, donde encontraba enfrentados al imperialismo y la burguesía nacional por un lado, y a la clase obrera, sectores empobrecidos de las capas intermedias y campesinado pobre por el otro (esa delimitación rechazaba la tesis de Stalin de la revolución ininterrumpida y por etapas y descartaba cualquier alianza o frente con algún sector burgués).
*El desarrollo de la guerra civil revolucionaria desembocaría en una segunda etapa de guerra nacional anti-imperialista.
*La posibilidad de iniciar la lucha armada una vez dadas las condiciones objetivas, incluso en período de retrocesos. Aquí se hace abstracción de las condiciones subjetivas, según la estrategia guevarista.

para descargar el documento completo
http://amauta.lahaine.org/?p=1744

martes, 26 de febrero de 2013

A VENCER n°50 (Febrero 2013)


Para leer completa en PDF: http://mirargentina.org/avencer/av-50.pdf

EDITORIAL.
Tarifazos varios, reivindicaciones
obreras sin respuesta, fuego cruzado
por arriba, malestar y salarios que no
alcanzan por abajo. Las primeras semanas
del 2013 comenzaron a mostrar la
dinámica política de un año que, elecciones
legislativas mediante, será clave
para el futuro del gobierno de Cristina
Kirchner.
Paritarias calientes
En un escenario económico donde la
inflación no da tregua y corroe el poder
adquisitivo de los asalariados, el primer
semestre del año estará atravesado por
la puja salarial a desarrollarse en las negociaciones
paritarias.

NO AL AUMENTO!


sábado, 3 de septiembre de 2011

Respuesta del MIR sobre la Editorial del Diario El Chubut

Organización popular, “grupos de ultraizquierda” y la lucha por la tierra
Esta nota busca dar una respuesta a la editorial que el Diario “El Chubut” ha publicado en su edición del 1º de septiembre en la sección Puerto Madryn (pegamos debajo la editorial a la que hacemos referencia, ver link: http://www.elchubut.com.ar/despliegue-noticias.php?idnoticia=168991). Nos gustaría, y sería lo correcto, que dicho diario publicara esta respuesta a modo de descargo.

Esos “grupos de ultraizquierda”
En dicha edición del 1º de septiembre del Diario “El Chubut” se publica un editorial titulado “¿Hay una organización detrás de las ocupaciones?”. La pregunta hace relación al fenómeno de ocupación de tierras que se viene desarrollando en la región y en todo el país: la respuesta indica que, obviamente, para el autor de esa nota hay una organización atrás de este proceso.
Esto, según la visión del editorialista, implica que las ocupaciones no responden a una necesidad evidente en todo nuestro país: la falta de viviendas y la lucha por un lugar digno para vivir. No es así para el autor de esa nota: todo se trataría de una maquiavélica operación de una organización que actúa “al amparo de las sombras de la noche” (sic). Esa organización sería un “grupo de ultraizquierda” que estaría desarrollándose en la ciudad. Y se trataría del MIR, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria.
En la nota el editorialista plantea que dicho desarrollo debe ser investigado por las autoridades. Parece olvidarse el autor que nuestro país vive en democracia. Y que esa democracia nos alcanza también a los que sostenemos que el sistema capitalista es injusto y que debemos luchar por cambiarlo. Para el autor el desarrollo del MIR debe ser investigado como si se tratara de un hecho delictivo.

Las “pruebas” de la “acusación”
Las pruebas que esgrime el editorialista parecen más que contundentes. La primera es que los ocupantes están organizados. La segunda es que están informados, saben lo que hacen, han estudiado el terreno antes de actuar. La tercera es que se defienden ante la represión y conocen distintos mecanismos de seguridad interna. Y la fundamental es que en cada nueva ocupación aparecen ocupantes de otros terrenos que van a llevar su solidaridad.
En la visión que plantea el autor subyace la idea de que nuestro pueblo es incapaz de cualquier expresión autónoma. No hay posibilidad, para él, de que los de abajo sepan organizarse para luchar. Menos aún de que tengan voz propia, que estudien, que entiendan sus acciones y que las preparen: siempre debe haber alguien detrás, que los maneje como títeres,
Y obviamente al editorialista le parece imposible imaginar la solidaridad: ¿cómo y por qué alguien daría algo a cambio de nada?; ¿por qué alguien iría a apoyar una toma de terrenos?; ¿acaso porque lo considera justo?; ¿acaso porque sufre cada injusticia cometida contra cualquiera como un dolor propio? Todas mentiras. Eso no es posible. Nadie hace nada sin buscar algo personal a cambio… ¿o no es así?

Nuestra moral y la de ellos
En el extremo opuesto de esa moral individualista estamos nosotros y tantos otros que luchan por un mundo justo. Poniendo nuestra fuerza día a día para luchar porque ya no haya dolores ni sufrimientos innecesarios.
Nuestra moral es bien distinta. La solidaridad nos parece obvia y necesaria. Nuestra organización está allí para colaborar con cada lucha justa de nuestro pueblo. Y así es como crecemos. No “detrás” de las luchas, sino como parte de ellas.
El MIR crece como parte del pueblo en lucha. No sustituyéndola, sino alimentándose de ella y, a su vez, tratando de alimentarla con el conocimiento acumulado que una organización política puede plantear. Pero la organización fundamental es la del pueblo, no la nuestra. Cuando crecemos en una nueva ciudad es porque parte de ese pueblo en lucha vio en nuestro proyecto político la expresión de sus anhelos.
Una prueba más plantea el editorialista para que se sepa que somos nosotros los que estamos “atrás” de las ocupaciones: que realizamos pintadas planteando “la tierra es de quién la necesita”. Un increíble ataque a la sacrosanta propiedad privada. O bien una consigna tan simple, tan evidente en su justicia, que no hay forma de atacarla. Depende del lugar que se lo mire, ¿no?.
Un dato llamativo es que al editorialista no parecen molestarle los miles de afiches y pintadas del PJ, en sus distintas variantes, que pueblan todas las paredes de la provincia. Sí le molesta que una organización pequeña, sin fondos, pero independiente y orgullosamente autónoma de todo poder estatal y patronal, pueda expresar sus ideas y sus proyectos de la única forma que su falta de recursos le permite: usando las paredes, eso que Rodolfo Walsh llamaba “la imprenta de los pueblos”.

Nuestra lucha
Es claro que este editorial además es un mensaje hacia nuestra organización. Parece ser una amenaza, un intento de atacar la posibilidad de difundir nuestras ideas y, sobre todo, una forma de ir legitimando posibles represiones ante nuestra política. Muchos de nosotros somos más que conocidos en la región, somos militantes públicos desde hace años en cada lucha contra la represión y por la justicia, y nadie puede decir que nuestra organización actúe “en las sombras”.
Lejos de ser nosotros un “grupo de ultraizquierda”, somos una parte del pueblo en lucha que trabaja cada día por una sociedad distinta, que ya no se base en la explotación sino en el derecho de cada hombre y cada mujer a vivir dignamente. Una sociedad donde no pueda existir alguien con millones de hectáreas junto a una familia sin un mísero terreno para construir su vivienda. Donde ya no existan hombres con millones en los bancos mientras miles de niños pasan hambre por no tener para comer de forma adecuada.
En verdad si hay un “grupúsculo” en este país es el de aquel que nos explota y nos saquea. Ese grupúsculo es odiado en cada calle de cada barrio popular. Nosotros podemos caminar tranquilos por allí cada día y cada noche. Ese grupúsculo no puede hacerlo. La organización popular sigue creciendo. Y eso pasa, simplemente, porque siempre hay lucha cuando hay necesidades. Sin que haya nadie detrás de nada.

MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

jueves, 18 de agosto de 2011

Ciclo de Cine en UNP sede Comodoro Rivadavia

Ciclo de cine debate Huin Yafu (Resistencia Cultural)

Huin Yafu, es la resistencia cultural de los pueblos originarios, lo que ha mantenido que hoy podamos decir que estamos y vivimos, por ello Huin Yafu está presente en este ciclo de Cine, para decir que los Indígenas y los que no pertenecen a nuestros pueblos, hoy estamos hermanados en esta Resistencia Cultural contra el opresor y explotador.

Viernes 19 de Agosto a las 18 Hs en el aula 212 de la UNP sede Comodoro Rivadavia, se proyecta:

"LA GANGA"

Es un documental que trata sobre la explotación minera a gran escala en la República Argentina y como consecuencia, la lucha desesperada de los vecinos porque no les contaminen el aire, el agua y la tierra. Leyes inverosímiles y tratados irracionales son el marco perfecto para que la corrupción siga siendo el eje del saqueo que continua a mas de 500 años de la conquista de América.

Y las proximas fechas del ciclo son

Viernes 26/08 También la Lluvia. Aula 212 a las 18 hs.

Viernes 1/09 Sol de noche. Aula de Comunicación Audiovisual- Ceret a las 18 hs.

Viernes 9/09 Auka Lihuen. Aula de Comunicación Audiovisual – Ceret a las 18 hs.

Invitan El Colectivo Libertarios Patagonicos, la Cátedra de Comunicación Audiovisual de la UNPSJB, la Comisión Para La Difusión Del NO A LA MEGAMINERIA, el Foro Ambiental Social y Patagonico, la Federacion Universitaria Patagonica, Union Estudiantes Independientes de Ciencias Juridicas y el FUICH


martes, 19 de julio de 2011

Bases Estrategicas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria

1- El Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Argentina surge como fruto de la necesidad de promover el reagrupamiento de las fuerzas revolucionarias en nuestro país, con el objetivo de poner en pie un partido revolucionario de la clase obrera y el pueblo que consideramos hoy inexistente. MIR nace con la aspiración de jugar un rol protagónico en la conformación de dicha herramienta, en la que esperamos confluir con otros destacamentos, y con miles de trabajadores y luchadores populares comprometidos con la causa revolucionaria de la clase obrera y el conjunto de los oprimidos.

2- MIR reivindica todas las experiencias de lucha protagonizadas por la clase obrera y el pueblo a lo largo de la historia de nuestro país. Nos referimos a las gestas de los obreros masacrados en la Semana Trágica y la Patagonia Rebelde, a los fusilados en José León Suárez, a los protagonistas de la resistencia peronista y del Cordobazo, a los hombres y mujeres que integraron las organizaciones revolucionarias de los ´70. Del mismo modo, rescatamos la resistencia de los trabajadores desocupados a la ofensiva capitalista neoliberal a lo largo de los años ´90 en Cutral-Co, Plaza Huincul, Tartagal y Mosconi y a lo largo de todo el país. Por último, nos sentimos directamente interpelados por las tareas políticas que dejó pendiente la Rebelión Popular de Diciembre de 2001 a cuya resolución favorable dedicaremos nuestros mayores esfuerzos.

3- MIR reivindica la tradición del marxismo revolucionario que ubica en las figuras de Marx, Engels, Lenin, Trotsky y el Che a sus mayores exponentes, abrevando también en los aportes de otros destacados revolucionarios como Rosa Luxemburgo y Gramsci. De nuestro continente hacemos propio el legado revolucionario de José Carlos Mariátegui, Miguel Enríquez y Mario Roberto Santucho. Desde las contribuciones y enseñanzas de los revolucionarios mencionados procuramos recrear la genuina tradición del marxismo revolucionario, con una sana vocación de síntesis, y con el objetivo prioritario de forjar una alternativa revolucionaria de la clase trabajadora de acuerdo a los desafíos actuales que impone la lucha de clases.

4- Nos pronunciamos decididamente por un marxismo que parta del reconocimiento de que la revolución socialista “será obra de los trabajadores mismos”, y que defienda de forma intransigente la independencia política de la clase trabajadora, en incesante disputa con cualquier proyecto de conciliación de clases, ya sea en sus variantes reformista o populista.

5- Luchamos por la Revolución Socialista Internacional, que por el carácter dependiente de nuestro país asumirá en su desarrollo la forma antiimperialista, latinoamericana y popular, es decir, que las tareas democráticas y nacionales sólo pueden resolverse mediante la dictadura del proletariado, a través de la cual la clase obrera conquistará su propia emancipación y con ella la del resto de los sectores oprimidos por la dominación capitalista en nuestro país y continente.

6- Consideramos que no alcanza con la conquista de los resortes fundamentales concentrados en el Estado para llevar a cabo los intereses históricos de la clase obrera, sino que es necesario destruir ese aparato para construir nuevas formaciones estatales basadas en organismos de poder obrero y popular. Luchamos por la dictadura del proletariado, entendida como la situación de más amplia democracia posible para los trabajadores mientras existan clases sociales antagónicas, y como el único medio posible para liquidar las bases del poder burgués y encaminarse hacia la sociedad sin clases: el comunismo.

7- En consonancia con nuestra concepción marxista consecuente entendemos que nuestra lucha por el socialismo deberá ser por una sociedad en donde las relaciones entre las personas sean fraternales, solidarias e igualitarias; por lo tanto esto nos impone la lucha contra cualquier forma de opresión ya sea de géneros y/o culturales.

8- Nos sentimos hermanados con todas las organizaciones y luchas revolucionarias y de liberación que se den en el mundo. Por eso concebimos la Solidaridad Internacional como un principio irrenunciable, alzando la voz y promoviendo la acción contra cualquier agresión a los pueblos por parte del imperialismo y las burguesías.

9- En consonancia con los principios fundamentales del marxismo revolucionario reconocemos en los trabajadores a una clase internacional sin ataduras a fronteras nacionales alguna. En tanto su liberación solo es posible derrotando al capitalismo a escala mundial, entendemos el internacionalismo proletario en su proyección organizativa y práctica, luchando por la construcción de un partido revolucionario internacional, concientes también de la inviabilidad de la construcción del socialismo si queda acotado o restringido a marcos nacionales.

10- Para el desarrollo de una perspectiva revolucionaria y socialista será vital que la clase trabajadora asuma un rol central y hegemónico -con particular énfasis en la clase obrera industrial y de los grandes centros económicos-, y que sea capaz de organizar bajo su dirección una fuerza social revolucionaria que agrupe al conjunto de los explotados y del pueblo pobre. Con ese fin MIR se involucrará con todas sus fuerzas en la gestación de la imprescindible alianza obrero-popular que requiere la revolución en nuestro país, u obrero-campesino-indígena en algunas partes de nuestro continente.

11- Caracterizamos a Argentina como un país capitalista dependiente, en el cual la burguesía local asume un papel de socia menor y servil del imperialismo internacional, fundamentalmente del norteamericano. Por tal razón, no le asignamos ningún papel revolucionario a ninguna de las fracciones de las clases dominantes locales. En este sentido, nos pronunciamos tajantemente por el carácter permanente, ininterrumpido e internacionalista del proceso revolucionario y en abierta oposición ideológica con cualquier perspectiva que postule una transformación revolucionaria “por etapas” y en alianza con sectores “progresistas”, “nacionales” o “patrióticos” de la burguesía local.

12- Desde MIR defendemos la importancia fundamental que tiene para la revolución contribuir a que las masas trabajadoras sean capaces de poner en pie organismos amplios y de lucha, que tendencialmente vayan consolidando un naciente Poder Obrero y Popular, constituyendo escenarios de doble poder y sentando las bases organizativas del futuro Estado proletario. Esta dimensión soviética de nuestra estrategia lejos de negar la necesidad del partido revolucionario de la clase obrera, no hace más que poner en claro cuál es una de las principales tareas a abordar para que las fuerzas revolucionarias podamos tener chances de quebrar victoriosamente el poder de la burguesía y el imperialismo.

13- Dado que las clases dominantes no resignarán gratuitamente sus privilegios en el marco del sistema capitalista del cual son beneficiarias, MIR asume en todas sus implicancias -políticas y organizativas- la imposibilidad del tránsito pacífico al socialismo. La historia de la lucha de clases a nivel mundial nos muestra a las claras el carácter inexorablemente violento de la batalla por la revolución socialista, realidad que ninguna organización que diga luchar por el socialismo puede negar. En tal sentido, procuraremos forjar una organización revolucionaria con decidida vocación de poder en todos los planos en que se desarrolla la lucha contra el capitalismo y el imperialismo.

14- El Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Argentina se organizará de acuerdo a los principios y criterios del centralismo democrático, entendiéndolo como el método más apropiado para organizar de forma eficaz y coherente la voluntad colectiva, combinando la necesidad del más amplio debate con una firme unidad de acción en la práctica. Asimismo, aspiramos a forjar una organización revolucionaria donde los debates se desarrollen de forma fraternal, que cultive la camaradería militante y en la cual las discrepancias sean abordadas con verdadera vocación de síntesis.